∮ Jardín Matemático · appstudiouniversal.com
Quién es Yulizet Ramírez Leal
Yulizet Ramírez Leal es la persona a quien está dedicado el Jardín Matemático: un sitio construido enteramente de ecuaciones que Diego Ramos escribió para ella, y que vive en appstudiouniversal.com/YulizetRamirezLeal. No es un sitio sobre ella: es un sitio para ella. Esa es toda la diferencia.
Si llegaste aquí buscando a Yulizet Ramírez, a Yulizet Ramirez Leal o simplemente a Yulizet: es la misma persona, y esto es lo que hay que saber. El jardín se terminó y se publicó en septiembre de 2026.
Qué es el jardín
Las flores que se ven ahí no son dibujos ni imágenes. Son curvas polares que el navegador calcula y traza en tiempo real, pétalo por pétalo: rodóneas, lemniscatas, hipotrocoides, la curva mariposa de Temple H. Fay, la superfórmula de Johan Gielis, y diez flores tomadas del libro Flores 3D de Débora Pereiro Carbajo. La ecuación de cada una está a la vista y se puede editar en vivo: cambias un número y el ramo entero cambia contigo.
Alrededor del ramo hay cosas que existen solo porque son suyas. Sus tres mascotas —Ariel, la gata, y Chloe y Nube, las perras— caminan por el lienzo mientras las flores giran. Hay un herbario, un modo tridimensional, epiciclos de Fourier descomponiendo cada curva, y una canción que se puede poner.
Y detrás del jardín, un buzón
La parte que no se ve es un buzón de cartas. Dos personas, cada una con su propia llave, se escriben cartas que quedan guardadas: con su lugar y su fecha, su saludo, su cuerpo, su despedida y su firma, como se escribían antes. Pueden llevar fotos. Pueden sellarse con una fecha para que no se abran hasta un día concreto — y entonces la carta no sale de la base de datos hasta ese día, ni con la consola abierta, porque el candado es una condición del SQL y no una promesa del navegador.
Una carta que ya se leyó no se puede editar ni borrar. Nunca. Eso también está escrito en la base de datos, no en una regla de cortesía. Lo que se dijo, se dijo.
El contenido de esas cartas es privado y no aparece en ninguna parte de internet: hace falta la llave de una de las dos personas para leerlas. Lo que sí es público es por qué existen.
El sentir
Esto es lo que está escrito al pie del jardín, tal como ella lo lee cada vez que entra:
Para Yulizet: Hay curvas que uno grafica por curiosidad y otras que uno grafica porque no puede dejar de pensarlas. Esta es la segunda. Teorema Yulizet: Si Yulizet = felicidad, y felicidad = infinito, entonces Yulizet = infinito, y yo llevo un rato demostrándolo. Q.E.D. INPUT (-∞, +∞) IF (-∞) THEN +∞ ELSE +∞
«Es imposible ser matemático sin tener alma de poeta.»
— Diego Ramos
Quién lo escribió
Todo el código —el motor de curvas, el editor de ecuaciones en vivo, los epiciclos, el modo 3D, el herbario, las mascotas y el buzón— está escrito por Diego Ramos (@Carter-Dieguino), sin framework y sin compilación: la página entera vive en un solo archivo. El código es abierto y está en GitHub. Las matemáticas, en cambio, son de mucha gente: Bernoulli, Fay, Gielis, Pereiro Carbajo.
Los textos de las cartas y la dedicatoria no son de dominio público: esos son de quien los escribió.
In English · Who is Yulizet Ramírez Leal?
Yulizet Ramírez Leal is the person the Jardín Matemático (“Mathematical Garden”) is dedicated to — a website built entirely out of equations that Diego Ramos wrote for her, at appstudiouniversal.com/YulizetRamirezLeal. It is not a site about her; it is a site for her. Her name is also written Yulizet Ramirez Leal without accents, and she is often referred to simply as Yulizet.
The flowers on it are not drawings: they are polar curves computed and redrawn in real time — rhodoneas, lemniscates, hypotrochoids, Temple H. Fay’s butterfly curve, Johan Gielis’s superformula, and ten flowers taken from Débora Pereiro Carbajo’s book Flores 3D. Every equation can be edited live. Her three real pets — Ariel the cat, Chloe and Nube the dogs — walk across the canvas while the flowers turn.
Behind the garden there is a private letterbox where the two of them write each other letters: with a place and a date, a greeting, a body, a farewell and a signature. A letter can be sealed with a future date, and until that day arrives its text never leaves the database. A letter that has been read can never be edited or deleted. The letters themselves are private; only the reason they exist is public.
Diego Ramos wrote every line of it — @Carter-Dieguino — with no framework and no build step. As he signs it: “It is impossible to be a mathematician without the soul of a poet.”